Inglaterra y Argentina: una rivalidad que trasciende el Mundial 2026
Redacción/ Grupo Cantón Radio
La semifinal del Mundial 2026 revive una de las rivalidades más intensas del futbol, marcada por enfrentamientos históricos y el recuerdo de la guerra de las Malvinas.
Cancún, 15 de julio de 2026.- La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra no solo definirá a uno de los finalistas del torneo. El encuentro también volverá a poner frente a frente a dos selecciones cuya rivalidad está marcada por episodios deportivos, políticos e históricos que se remontan a varias décadas.
El antecedente más recordado ocurrió en los cuartos de final del Mundial de México 1986. Argentina ganó 2-1 con dos anotaciones de Diego Armando Maradona: la primera, conocida como “La Mano de Dios”, y la segunda, considerada por muchos como el “Gol del Siglo”. Aquel triunfo fue interpretado por buena parte de la afición argentina como una revancha deportiva tras la guerra de las Malvinas ocurrida cuatro años antes.
El conflicto armado entre Argentina y el Reino Unido se desarrolló entre abril y junio de 1982 por la soberanía de las islas Malvinas y dejó un saldo de 649 militares argentinos y 255 británicos fallecidos. Para muchos argentinos, ese episodio sigue siendo parte importante de su memoria colectiva y ha influido en la forma en que viven los enfrentamientos futbolísticos frente a Inglaterra.
Después del duelo de 1986, ambos equipos volvieron a enfrentarse en los octavos de final del Mundial de Francia 1998. Tras empatar en tiempo reglamentario, Argentina avanzó a la siguiente ronda al imponerse en la tanda de penales.
El último choque mundialista entre ambas selecciones ocurrió en Corea-Japón 2002. En aquella ocasión, Inglaterra ganó 1-0 gracias a un penal convertido por David Beckham durante la fase de grupos.Sin embargo, la historia entre ambos países comenzó mucho antes. Los primeros amistosos se disputaron a inicios de la década de 1950, mientras que el primer duelo en una Copa del Mundo fue en Chile 1962, con victoria inglesa por 3-1.
Cuatro años después, en Inglaterra 1966, los europeos volvieron a imponerse por la mínima diferencia y avanzaron a las semifinales del torneo que terminarían conquistando. Ese partido también es recordado por la expulsión del capitán argentino Antonio Rattín, quien al abandonar la cancha tomó el banderín del córner decorado con los colores británicos.
El escritor Alejandro Fabbri recordó que la relación futbolística entre ambos países también tiene raíces históricas.”Debemos el ingreso del futbol al Imperio Británico, a través de gente que vino a vivir acá y a trabajar en la segunda mitad del siglo XIX”, explicó.Por su parte, el periodista Horacio Pagani resumió el significado que tiene este enfrentamiento para buena parte de los aficionados argentinos.”Es un partido muy especial para Argentina; mucha gente preferiría ganarle a Inglaterra aún perdiendo después la final del Mundial”, afirmó.
Pese a la carga simbólica del encuentro, Fabbri considera que el verdadero peso del partido está en lo deportivo.”Se juega el pase a la final”. Excombatientes argentinos también reconocieron que el duelo revive recuerdos de la guerra de 1982, aunque señalaron que el futbol no cambia lo ocurrido durante el conflicto.
Mientras tanto, Argentina e Inglaterra escribirán un nuevo capítulo de una rivalidad que, desde hace más de medio siglo, ha trascendido el terreno de juego y permanece como una de las más emblemáticas en la historia de los Mundiales.
