Protesta maya en Playa del Carmen exige reactivar la Travesía Sagrada 2026
Playa del Carmen, 18 de abril.— Más de 300 personas, entre canoeros y representantes de comunidades mayas, se concentraron la tarde de este sábado en la explanada del Palacio Municipal de Playa del Carmen para manifestar su rechazo a la suspensión de la Travesía Sagrada Maya 2026, medida derivada de recientes disposiciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.Durante la movilización, integrantes del Gran Consejo Maya de Quintana Roo lanzaron críticas directas a autoridades federales, particularmente al ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, así como a la titular de la Secretaría de Gobernación, al considerar que no se ha dado voz a las comunidades indígenas involucradas.En el posicionamiento público, los manifestantes señalaron que las decisiones se han tomado sin escuchar a los pueblos originarios. “No se puede hablar de justicia dejando fuera a quienes forman parte de esta tradición”, expresaron durante el mensaje.También cuestionaron el papel de funcionarios encargados del diálogo con comunidades indígenas, al asegurar que no representan realmente a los pueblos mayas. Según indicaron, se han presentado interlocutores sin legitimidad, lo que —afirman— ha generado confusión en las autoridades.La protesta reunió a participantes históricos de la travesía, autoridades tradicionales y miembros del Gran Consejo Maya, quienes subrayaron que esta práctica es una de las expresiones culturales más emblemáticas del Caribe Mexicano y debe preservarse.Defensa de la tradición y llamado al respetoEl pronunciamiento principal fue encabezado por Simón Caamal Coh, quien aclaró que las comunidades no se oponen a la realización de la Travesía Sagrada, sino que buscan que continúe con apego a sus raíces y tradiciones.Recordó que este ritual honra a los ancestros y que su rescate, tras años de permanecer en el olvido, ha sido resultado del esfuerzo colectivo de las comunidades mayas.Asimismo, destacó que en los últimos años se ha mantenido una relación de colaboración con Grupo Xcaret, empresa organizadora del evento, con la que —dijo— ha existido respeto hacia las prácticas y cosmovisión indígena.Señalan división internaDurante el mensaje también se hizo referencia a posturas contrarias dentro del mismo entorno comunitario, atribuidas —según los manifestantes— a un grupo reducido de personas.Los inconformes fueron mencionados de manera directa: Candelario Ye Alcocer, Sergio Chan Balam, Santos Modesto Caamal Dzibz y Alejandro Cahuich May, todos originarios de Quintana Roo.Ante este escenario, se hizo un llamado a privilegiar el diálogo y evitar confrontaciones internas, al considerar que la división debilita la defensa de las tradiciones mayas.Suspensión en medio de litigioLa edición 2026 de la Travesía Sagrada Maya fue suspendida de manera temporal en el contexto de un litigio relacionado con la representación de las comunidades indígenas y la organización del evento.La decisión ha generado diversas reacciones entre participantes, autoridades tradicionales y el sector turístico, mientras se mantiene la expectativa por una resolución legal que permita definir el futuro inmediato de esta tradición en Quintana Roo.
Protesta maya en Playa del Carmen exige reactivar la Travesía Sagrada 2026
Playa del Carmen, 18 de abril.— Más de 300 personas, entre canoeros y representantes de comunidades mayas, se concentraron la tarde de este sábado en la explanada del Palacio Municipal de Playa del Carmen para manifestar su rechazo a la suspensión de la Travesía Sagrada Maya 2026, medida derivada de recientes disposiciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Durante la movilización, integrantes del Gran Consejo Maya de Quintana Roo lanzaron críticas directas a autoridades federales, particularmente al ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, así como a la titular de la Secretaría de Gobernación, al considerar que no se ha dado voz a las comunidades indígenas involucradas.
En el posicionamiento público, los manifestantes señalaron que las decisiones se han tomado sin escuchar a los pueblos originarios. “No se puede hablar de justicia dejando fuera a quienes forman parte de esta tradición”, expresaron durante el mensaje.
También cuestionaron el papel de funcionarios encargados del diálogo con comunidades indígenas, al asegurar que no representan realmente a los pueblos mayas. Según indicaron, se han presentado interlocutores sin legitimidad, lo que —afirman— ha generado confusión en las autoridades.
La protesta reunió a participantes históricos de la travesía, autoridades tradicionales y miembros del Gran Consejo Maya, quienes subrayaron que esta práctica es una de las expresiones culturales más emblemáticas del Caribe Mexicano y debe preservarse.
Defensa de la tradición y llamado al respeto
El pronunciamiento principal fue encabezado por Simón Caamal Coh, quien aclaró que las comunidades no se oponen a la realización de la Travesía Sagrada, sino que buscan que continúe con apego a sus raíces y tradiciones.
Recordó que este ritual honra a los ancestros y que su rescate, tras años de permanecer en el olvido, ha sido resultado del esfuerzo colectivo de las comunidades mayas.
Asimismo, destacó que en los últimos años se ha mantenido una relación de colaboración con Grupo Xcaret, empresa organizadora del evento, con la que —dijo— ha existido respeto hacia las prácticas y cosmovisión indígena.
Señalan división interna
Durante el mensaje también se hizo referencia a posturas contrarias dentro del mismo entorno comunitario, atribuidas —según los manifestantes— a un grupo reducido de personas.
Los inconformes fueron mencionados de manera directa: Candelario Ye Alcocer, Sergio Chan Balam, Santos Modesto Caamal Dzibz y Alejandro Cahuich May, todos originarios de Quintana Roo.
Ante este escenario, se hizo un llamado a privilegiar el diálogo y evitar confrontaciones internas, al considerar que la división debilita la defensa de las tradiciones mayas.
Suspensión en medio de litigio
La edición 2026 de la Travesía Sagrada Maya fue suspendida de manera temporal en el contexto de un litigio relacionado con la representación de las comunidades indígenas y la organización del evento.
La decisión ha generado diversas reacciones entre participantes, autoridades tradicionales y el sector turístico, mientras se mantiene la expectativa por una resolución legal que permita definir el futuro inmediato de esta tradición en Quintana Roo.
