El secreto del efecto lifting está en cómo aplicas el rubor
Redacción/ Grupo Cantón Radio
La tendencia del rubor alto gana popularidad por aportar un efecto de rostro más fresco y definido sin necesidad de técnicas complejas de contorno.
Cancún, 27 de julio de 2026.- El rubor dejó de aplicarse únicamente en las mejillas. Una de las tendencias más populares en maquillaje este 2026 consiste en colocarlo en la parte alta de los pómulos para conseguir un efecto visual de rostro más elevado, fresco y luminoso.
Conocida como rubor alto o high blush, esta técnica busca dirigir la mirada hacia la zona superior del rostro. Al elevar el color, las facciones lucen más estilizadas y el maquillaje adquiere un acabado natural que ha conquistado tanto a maquillistas profesionales como a creadoras de contenido en redes sociales.
La clave está en la ubicación. En lugar de sonreír y aplicar el producto sobre la parte más prominente de la mejilla, el rubor debe colocarse en la parte alta del pómulo, justo donde inicia el hueso, y difuminarse suavemente hacia la sien.

El movimiento siempre debe ser ascendente. Ya sea con una brocha o una esponja, es importante trabajar el producto con movimientos ligeros para evitar líneas marcadas y lograr un acabado uniforme.
Para quienes tienen el rostro redondo, esta técnica ayuda a crear una sensación visual de mayor longitud. En rostros cuadrados suaviza los ángulos, mientras que en los ovalados aporta un toque de frescura sin modificar el equilibrio natural de las facciones.

Los tonos también hacen la diferencia. Los rosados suaves son ideales para pieles claras; los durazno favorecen a la mayoría de los tonos medios; mientras que los corales, terracotas y frambuesa resaltan especialmente en pieles morenas y profundas.
Si utilizas rubor en crema, aplícalo antes del polvo para conseguir un acabado más natural y luminoso. En cambio, si prefieres rubor en polvo, colócalo después de sellar la piel para prolongar su duración.

Los especialistas recomiendan comenzar con poca cantidad de producto e ir construyendo la intensidad poco a poco. Así se evita un exceso de color y resulta más sencillo difuminarlo.
Como toque final, puedes aplicar un poco de iluminador en la parte superior del pómulo. Esta combinación potencia el efecto de piel saludable y realza la luz natural del rostro sin necesidad de un maquillaje recargado.
El rubor alto demuestra que un pequeño cambio en la forma de aplicar el maquillaje puede transformar por completo el resultado final, aportando un aspecto más fresco y moderno con apenas unos minutos frente al espejo.
