Mes del Orgullo termina; la discriminación sigue en Quintana Roo
Redacción / Grupo Cantón Radio
A un mes del Día Mundial del Orgullo LGBTQ+, activistas y autoridades alertan que la discriminación persiste en Quintana Roo. Los discursos de odio en redes, las agresiones cotidianas y las barreras laborales siguen afectando a la comunidad.
Cancún, 29 de julio del 2026.- La celebración del Mes del Orgullo concluyó, pero la discriminación hacia la comunidad LGBTQ+ continúa presente en Quintana Roo. Activistas y autoridades advierten que los ataques y prejuicios siguen manifestándose dentro y fuera del entorno digital.
De acuerdo con la ENDISEG, cerca de 100 mil personas de 15 años y más se identifican como parte de la diversidad sexual en el estado. Sin embargo, especialistas señalan que los avances legales no han logrado erradicar el rechazo social.
Linger Méndez Vidal, integrante del Parlamento Estatal LGBTQ+, alertó que las redes sociales se han convertido en espacios donde proliferan discursos de odio cada vez que se difunden acciones o programas dirigidos a la comunidad.

La activista relató que recientemente fue víctima de una agresión verbal en el transporte público junto con otra funcionaria de Atención a la Diversidad. El hecho evidenció que los prejuicios siguen arraigados en distintos sectores sociales.
Edgar Mora, director de Derechos Humanos de Benito Juárez, reconoció que durante el Mes del Orgullo se detectaron amenazas y mensajes discriminatorios en internet. No obstante, la mayoría de los casos no se denuncia formalmente ante las autoridades.
Las personas trans continúan enfrentando obstáculos para acceder al empleo formal. Autoridades estiman que apenas cuatro de cada diez mujeres trans consiguen trabajo formal, mientras muchas recurren a la economía informal por falta de oportunidades incluyentes.
Aunque campañas como “Haz que tu identidad brille” permitieron 45 rectificaciones de actas de nacimiento, organizaciones civiles sostienen que la lucha por la igualdad no puede limitarse a junio. Coinciden en que la discriminación sigue viva y el reto es construir una cultura permanente de respeto.
