Cárteles imponen extorsión en huacales y controlan campo en México
Redacción / Grupo Cantón Radio
CDMX, 16 de agosto de 2026.- Grupos del crimen organizado encarecieron hasta un 300% las cajas de madera para transportar fruta en al menos ocho 1estados del país. El esquema somete a la cadena agrícola y se vincula con la tala ilegal de madera.



El crimen organizado consolidó un esquema de extorsión enfocado en la distribución de huacales —las cajas de madera utilizadas para el embalaje y transporte de frutas—, con el cual controla la cadena productiva agrícola en al menos ocho entidades del país. La práctica encarece los costos de operación hasta en un 300% e invalida la cosecha de miles de toneladas de cítricos y aguacate.
De acuerdo con registros del consultor en seguridad Alberto Guerrero Baena y testimonios de productores, el Cártel del Golfo (CDG) impuso la compra obligatoria de estos empaques en la región citrícola de Tamaulipas, donde elevó el precio por unidad de 2 a 5 pesos. Mapeos de la actividad delictiva confirman la presencia de este modelo en estados como Veracruz, Campeche, Tabasco, Guanajuato, Sinaloa, Baja California y Michoacán.
Sanciones, violencia e impacto económico
Cada huacal transporta entre 15 y 20 kilogramos de producto. Para comerciar legalmente, los agricultores están obligados a adquirir las cajas exclusivamente con intermediarios designados por las células criminales. Los empaques reciben un sello que acredita el pago de la cuota; la fruta distribuida sin esta marca es retenida o destruida mediante actos violentos.
El impacto financiero obliga a múltiples citricultores a abandonar la pizca de naranja y limón, al resultar inviable económicamente cosechar bajo el sobrecosto impuesto. En la región del Valle de Apatzingán, Michoacán —mercado que genera cerca de 700 millones de dólares anuales—, el precio del empaque escaló de 1 a 5 pesos por unidad.
Imputación judicial y nexo con la tala ilegal
Las denuncias públicas contra este sistema derivaron en agresiones directas contra el sector. El 19 de octubre de 2025 fue asesinado Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, tras exponer el mecanismo de extorsión. En enero de 2026, la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) logró la vinculación a proceso de César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, señalado como autor intelectual del homicidio y presunto líder del grupo armado Los Blancos de Troya.
A la extorsión agrícola se suma el delito ambiental. Informes de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC) refieren que la madera empleada para construir los empaques proviene de la tala ilegal en municipios del sur de Tamaulipas, la cual es procesada en aserraderos clandestinos para blanquear su origen antes de ingresar al mercado de embalaje.
