La mochila viene cargada… familias gastan hasta 6 mil pesos en Chetumal
Redacción / Grupo Cantón Radio
El regreso a clases se convirtió en un golpe al bolsillo para familias de Chetumal, que desembolsaron entre 3 mil y más de 6 mil pesos por estudiante en útiles, uniformes, calzado y otros gastos.
Chetumal, 24 de agosto del 2026.- El regreso a clases representó un fuerte golpe para la economía de las familias, pues padres de familia tuvieron que desembolsar entre 3 mil y más de 6 mil pesos por estudiante para cubrir útiles escolares, uniformes, mochilas, zapatos y otros gastos relacionados con el inicio del ciclo escolar.
Ante el elevado costo, algunas familias decidieron sacrificar las vacaciones de verano y permanecer en casa para destinar ese dinero a las compras escolares. Otros padres recurrieron a préstamos, compras a crédito o utilizaron ahorros que habían reservado previamente para enfrentar la temporada.
Berta Jiménez relató que sus ahorros fueron insuficientes. Tan solo en útiles de primaria gastó cerca de mil 200 pesos; agregó 450 por una mochila, alrededor de 800 por uniformes y otros 800 en zapatos y tenis. También tuvo que cubrir una cuota voluntaria de 350 pesos y transporte, con un gasto aproximado de 300 pesos por quincena en taxis.

“Tenemos muchos gastos fuertes este año, preferimos no salir de vacaciones para poder comprar los útiles y todo lo necesario para el regreso de clases, pero sí todo subió respecto al año pasado y una tiene que estirar el gasto hasta donde dé”, comentó.
El caso de Nayeli Martínez refleja un gasto todavía mayor: desembolsó más de 6 mil 300 pesos para el regreso a clases de su hija de secundaria. Entre papelería, mochila, uniformes, calzado y la cuota del comité de padres, el presupuesto familiar quedó seriamente comprometido. “Es un gasto asfixiante que nos deja endeudados antes de que siquiera empiece el ciclo escolar”, expresó.
Aunque las familias aseguran tener lo indispensable para iniciar el ciclo, mantienen la preocupación por posibles gastos adicionales durante los primeros días, como materiales o útiles no contemplados inicialmente. Por ello, buscan estirar al máximo sus recursos para evitar que el regreso a clases termine de poner contra las cuerdas su economía.
