¿Reparar en vez de reemplazar? Los gadgets que quieren durar muchos más años
Redacción/ Grupo Cantón Radio
Celulares y computadoras modulares buscan que cambiar una batería, pantalla o componente permita prolongar la vida de los dispositivos y reducir la basura electrónica
Cancún, 27 de agosto de 2026.- Se rompe la pantalla, la batería deja de durar o una pieza queda obsoleta y comienza la misma pregunta: ¿repararlo o comprar uno nuevo? Frente al ciclo constante de reemplazar dispositivos, una corriente dentro de la industria tecnológica apuesta por fabricar gadgets que puedan abrirse, repararse y actualizarse con mayor facilidad.
El concepto no consiste solamente en hacer aparatos más resistentes. La llamada tecnología reparable o modular busca que determinados componentes puedan sustituirse individualmente sin tener que desechar todo el equipo.
Una batería agotada, por ejemplo, podría cambiarse sin reemplazar el teléfono completo. En una computadora modular, memoria, almacenamiento, puertos y otros componentes pueden actualizarse conforme cambien las necesidades del propietario.
Gadgets diseñados para abrirse
Fabricantes como Fairphone han construido parte de su propuesta alrededor de teléfonos cuyos componentes pueden sustituirse. Pantallas, cámaras, baterías y otros módulos están diseñados para facilitar reparaciones y prolongar la utilización del dispositivo.
En las computadoras, Framework desarrolla laptops con una filosofía similar. Sus equipos permiten reemplazar o actualizar diferentes componentes, desde puertos hasta piezas internas, en lugar de obligar a cambiar toda la computadora cuando una parte queda anticuada.
La tendencia también coincide con una discusión cada vez mayor sobre el derecho a reparar, que busca facilitar que consumidores y talleres independientes tengan acceso a piezas, herramientas e información necesarias para arreglar dispositivos.

Menos basura y potencialmente menos gasto
Prolongar la vida útil de celulares, computadoras y otros aparatos puede contribuir a reducir los residuos electrónicos generados por el reemplazo constante de equipos.
Para el bolsillo, la lógica también resulta sencilla: si una pieza de menor costo puede reemplazarse y mantener funcionando un dispositivo durante varios años adicionales, comprar un equipo completamente nuevo deja de ser la única alternativa.
Eso no significa que todos los gadgets reparables sean necesariamente más baratos al momento de comprarlos ni que cualquier reparación pueda realizarse en casa. El precio de las piezas, la disponibilidad y la complejidad del arreglo siguen siendo factores importantes.
Sin embargo, la filosofía comienza a cambiar una pregunta habitual de la tecnología de consumo. Frente al “¿cuál será mi próximo teléfono o computadora?”, los dispositivos modulares proponen otra: ¿y si el que ya tienes pudiera durar mucho más?
