ONU exige a empresas de IA revelar su huella ambiental y consumo energético
Redacción / Grupo Cantón Radio
Londres, 23 de junio de 2026.- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, pidió a las empresas de inteligencia artificial (IA) revelar el impacto ambiental de sus operaciones, especialmente el consumo energético, el uso de agua y la huella de carbono generada por los centros de datos que sostienen esta tecnología.
Durante su participación en la London Climate Action Week, Guterres advirtió que la crisis climática y la crisis energética mundial comparten una causa común: la dependencia de los combustibles fósiles. Señaló que el calentamiento global avanza mientras la demanda de energía aumenta por el crecimiento acelerado de nuevas tecnologías.
“Basta de costes ocultos, ha llegado la hora de ser transparentes”, afirmó el dirigente de la ONU, al presentar la propuesta de una Iniciativa de Transparencia Ambiental de la IA, con la que busca que las compañías midan y publiquen sus efectos sobre el planeta.
La iniciativa plantea que las empresas de inteligencia artificial informen sobre las emisiones de carbono asociadas a sus actividades, así como sobre el consumo de recursos naturales necesarios para mantener sus enormes infraestructuras digitales.
Los centros de datos, instalaciones donde funcionan los servidores que permiten operar sistemas de IA y otros servicios digitales, han generado preocupación entre gobiernos y comunidades debido a su creciente demanda de electricidad y agua.
Los centros de datos que hacen funcionar la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de electricidad para mantener encendidos miles de servidores. Según Naciones Unidas, en 2025 consumieron tanta energía que, si fueran un país, estarían entre los mayores consumidores del mundo: solo diez naciones gastarían más electricidad que ellos., y se prevé que para 2030 su consumo pueda superar al de la mayoría de las naciones.
Guterres también pidió que las compañías tecnológicas se comprometan a utilizar energía proveniente de fuentes renovables, como la solar y la eólica, para abastecer sus operaciones antes de finalizar la década.
Aunque grandes empresas tecnológicas han anunciado planes para reducir su impacto ambiental, la expansión de la inteligencia artificial ha aumentado la presión sobre los sistemas eléctricos y ha complicado los objetivos climáticos.
El secretario general de la ONU destacó que la IA también podría convertirse en una herramienta para enfrentar el cambio climático mediante mejoras en eficiencia energética, reducción de emisiones y optimización del uso de recursos.
Sin embargo, insistió en que el desarrollo tecnológico debe ir acompañado de responsabilidad ambiental y transparencia, mientras el mundo busca mantener el aumento de temperatura global dentro del límite establecido por el Acuerdo de París.
