Tras el adiós del Tri, las mujeres toman la estafeta mundialista
Redacción / Grupo Cantón Radio
CIUDAD DE MÉXICO.- La eliminación de la Selección Mexicana varonil en los octavos de final del Mundial 2026 puso fin al sueño mundialista de millones de aficionados, pero la ilusión del futbol nacional está lejos de apagarse. Ahora, la responsabilidad de mantener viva esa esperanza recae en la Selección Mexicana Femenil, que en noviembre disputará el partido más importante de su proceso rumbo a la Copa del Mundo de Brasil 2027.
El conjunto dirigido por el español Pedro López enfrentará a Haití en los cuartos de final del Campeonato Concacaf W 2026, un duelo que representa mucho más que el pase a las semifinales. El equipo que resulte vencedor asegurará automáticamente su clasificación al Mundial de Brasil 2027, convirtiendo el encuentro en una auténtica final anticipada.
La expectativa también gira en torno a la figura de Charlyn Corral, considerada la principal referente del futbol femenil mexicano. Su liderazgo, experiencia y capacidad goleadora la colocan como el rostro de una generación que busca devolver a México a una Copa del Mundo Femenina, torneo al que no clasifica desde la edición de Canadá 2015.
El proceso encabezado por Pedro López ha devuelto competitividad a la Selección Mexicana. Bajo su dirección, el equipo ha mostrado una identidad futbolística más sólida, mayor orden táctico y una base de jugadoras consolidadas gracias al crecimiento de la Liga MX Femenil y la experiencia que varias futbolistas han adquirido en competencias internacionales.
Sin embargo, el verdadero examen llegará frente a Haití. Aunque México parte con el favoritismo por la calidad de su plantel y el desarrollo que ha tenido el futbol femenil en los últimos años, la selección caribeña ha demostrado un crecimiento sostenido y ya sabe lo que significa competir en un Mundial. El encuentro será una prueba de carácter para el conjunto mexicano, que buscará demostrar que está listo para volver a medirse con las mejores selecciones del planeta.
Más allá del resultado, el partido simboliza un cambio de protagonismo para el futbol mexicano. Tras la despedida del Tri varonil en la Copa del Mundo 2026, las mujeres toman ahora la estafeta mundialista con la oportunidad de escribir una nueva página en la historia del deporte nacional y devolver la ilusión a una afición que espera volver a celebrar una clasificación mundialista.
