Desaceleración urbana y problemas viales, realidad de Cancún a 56 años
Cancún.- El crecimiento que ha tenido este Centro Integralmente Planeado (CIP) por Infratur en la década de los 70’s, consolidado en sus primeros 56 años como el destino turístico más importante de México y de Hispanoamérica, ya refleja problemas que tienen ciudades con muchos más años de antigüedad.
En esta ocasión no nos enfocaremos a la nostalgia del Cancún de antes, sino que nos enfocaremos en el Cancún moderno, de su explosión demográfica y de infraestructura que se notó más desde el 2000 y de los problemas que esto conlleva en cualquier ciudad cosmopolita del mundo.
La época crítica de crecimiento urbano de la ciudad se da precisamente entre 2000 y 2010, en donde la mancha urbana creció en un 145%, que coincide con el crecimiento hotelero.
Entre 2010 y 2020, el crecimiento se desaceleró en un 34%, aunque su densidad siguió en constante alza, pero su población disminuyó de un 16% en los 80´s a un 3% en la última década.
Sin embargo, la ciudad se expande y alberga a menos personas por densidad, lo que ejerce presión contante en los ecosistemas
El 2006 fue crítico, debido a que se devastaron 90 kilómetros cuadrados de vegetación, aunque en 2011 y 2015 se controló esta situación, en 2020 volvió a reaparecer esta situación ante el crecimiento urbano de la ciudad, pero que provoca que se tenga una ciudad dispersa y que cada vez haya más familias que vivan lejos de sus centros de trabajo.


PROBLEMA VIAL QUE CRECIÓ EXPONENCIALMENTE
Entre 2010 y 2023, Cancún experimentó un notable crecimiento poblacional, ya que pasó de aproximadamente 654 mil habitantes a casi 990 mil, un aumento del 51%.
En ese mismo periodo, el número de vehículos registrados se disparó de 186 mil a 417 mil unidades, un crecimiento del 124%. Esto significa que mientras la población creció un 51% entre 2010 y 2023, el parque vehicular se duplicó, lo que generó una proporción alarmante.
Hoy hay casi un vehículo por cada tres habitantes.
Esta motorización acelerada refleja una creciente dependencia del automóvil particular y ejerce una presión cada vez mayor sobre la movilidad urbana, el tránsito y el medio ambiente.
Entre 2014 y 2017, el crecimiento vehicular fue aún más notorio, hasta un 10% anual, por encima del 8% o el 9% nacional.
Durante la pandemia, en 2020 y 2021, ambas tasas cayeron bruscamente (de población y de vehículos), pero Cancún sufrió una caída más marcada que el promedio del país.
A partir de 2022, la recuperación fue rápida, y Cancún retomó el crecimiento con mayor intensidad. En 2010, había 75 mil 525 vehículos y 184 mil 247 viviendas en Cancún, lo que representa 0.41 autos por vivienda, es decir, había un auto por cada tres casas aproximadamente.
Para 2020, el número de vehículos alcanzó los 116 mil 627, frente a 249 mil 998 viviendas. La relación subió a 0.47 autos por vivienda, lo que equivale a casi un vehículo por cada dos hogares.
Esta tendencia sugiere una ciudad cada vez más motorizada, donde el acceso al automóvil se ha vuelto más común, incluso más rápido que la expansión habitacional.
Esta situación se puede observar en las llamadas “horas pico”, en donde los congestionamientos viales son cada vez más comunes y la utilización de transporte alternativo, como son las motocicletas, es mayor.
NECESIDAD DE SOLUCIONES
El rápido crecimiento del parque vehicular plantea retos urgentes como la gestión vial, emisiones contaminantes y sobrecarga de infraestructura.
Además de soluciones sostenibles, transporte público de calidad, movilidad activa y planificación urbana con visión de futuro, pero la ciudad está en movimiento y el verdadero reto es hacia dónde nos dirigimos, porque un Cancún que se mueve con inteligencia es un Cancún que vive mejor.
Actualmente, el destino cuenta con una oferta hotelera de más de 47 mil habitaciones y un constante crecimiento en el sector, aunado a que se registra un promedio de 7 a 8 millones de turistas hospedados en la ciudad.
Fernando Martí, cronista de Cancún, aseguró que el crecimiento que tiene el destino ocasionará que en menos de 25 años ya se cuenta con más de dos millones de habitantes, lo que la convertirá en una de los orbes más importantes del país, si es que no la es en estos momentos por la cuestión turística.
