Mundial 2026: expertos advierten que el futbol también genera desigualdad, exclusión y riesgos sociales
Redacción/ Grupo Cantón Radio
Aunque el Mundial de fubtol a menudo se presenta como un “triunfo” para los países anfitriones, guarda una cara oculta ante los ojos de los visitantes, pero evidente para los ciudadanos y locales.
Ciudad de México, 12 de junio de 2026.- Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtieron que el futbol no solo debe analizarse como un espectáculo deportivo, sino también como un fenómeno económico, político, urbano, cultural y ético que genera beneficios, pero también contradicciones y riesgos para las sociedades anfitrionas.
Un artículo de investigadores del Subsistema de Humanidades de la UNAM, publicada en la Gaceta Universitaria, afirma que la Copa del Mundo de 2026 exhibe las desigualdades existentes en América del Norte y plantea cuestionamientos sobre quiénes son los verdaderos beneficiarios de estos megaeventos.
Juan Carlos Barrón Pastor, director del Centro de Investigaciones sobre América del Norte, afirmó que la alianza impulsada por la FIFA no necesariamente fortalece la cooperación regional.
Cuando la FIFA, convertida en un poder supranacional, designa una región como anfitriona, modifica las relaciones de poder y genera una subordinación económica y política de los países sede.
El investigador señaló que, aunque las tres naciones deben ajustarse a las mismas reglas impuestas por la FIFA, no lo hacen desde condiciones iguales, lo que evidencia las diferencias económicas y sociales existentes entre los socios norteamericanos.
Además, cuestionó que gran parte de las ganancias generadas por el torneo terminan concentrándose en la propia FIFA y sus patrocinadores oficiales, mientras que los beneficios para las economías locales son más limitados de lo que suele proyectarse.
Derrama económica, pero con costos para la población
Por su parte, César Salazar López, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas, consideró que el Mundial sí dejará beneficios económicos a largo plazo, especialmente en sectores como la construcción, el turismo y los servicios. No obstante, reconoció que estos beneficios también tienen costos para los habitantes de las ciudades sede, como el incremento en los precios de hoteles, boletos de avión, plataformas de hospedaje y transporte, además de las afectaciones provocadas por las obras de infraestructura realizadas para recibir el torneo.
Pagamos ciertos costos los habitantes de las ciudades, sobre todo quienes viven cerca de las zonas donde se realizan las obras.
Por su parte, el profesor Sergio Varela Hernández, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, cuestionó la idea de que el futbol sea automáticamente un elemento de unidad nacional. A su juicio, el deporte también refleja diferencias de clase, desigualdades de género y divisiones entre distintos grupos de aficionados.
Indicó que muchas mujeres continúan sin sentirse representadas en una industria dominada por hombres, especialmente en los espacios de toma de decisiones. Asimismo, señaló que el elevado costo de los boletos limita la asistencia de amplios sectores de la población.
El futbol se ha mercantilizado tanto que mucha gente solo podrá seguir el Mundial mediante plataformas de streaming.
El riesgo de un “urbanismo ornamental”
José Gasca Zamora, director del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, cuestionó la naturaleza de algunas inversiones realizadas con motivo del Mundial. Señaló que muchas obras buscan mejorar la imagen urbana únicamente durante el evento, sin garantizar beneficios permanentes para la población.
Es una especie de urbanismo ornamental. Aunque se presentan como un legado, muchas obras están vinculadas exclusivamente al Mundial y no necesariamente tienen un carácter social.
Entre los proyectos destacados mencionó la rehabilitación de Calzada de Tlalpan y la ampliación de la capacidad del Tren Ligero en la Ciudad de México, aunque también alertó sobre posibles problemas de diseño en algunas ciclovías y espacios de movilidad.
En Nuevo León, se viralizaron las denuncias de influencers que afirmaban que el gobierno del estado había instalado lonas coloridas y levantado muros para “ocultar” algunos de los sectores más pobres de la ciudad.
Alertan sobre posibles casos de explotación sexual
Uno de los temas que más preocupación generó entre los especialistas fue el posible aumento de delitos relacionados con la explotación sexual y la trata de personas durante el torneo.
Noemí Monroy Enríquez, secretaria académica del Programa Universitario de Derechos Humanos, advirtió que eventos masivos como el Mundial pueden convertirse en espacios propicios para que personas con alto poder adquisitivo busquen explotar sexualmente a personas vulnerables. Detalló que factores como el anonimato, la llegada masiva de visitantes y la limitada capacidad de supervisión pueden favorecer este tipo de delitos.
Muchos de estos fenómenos quedan fuera de la narrativa oficial del Mundial, porque toda la atención se concentra en el espectáculo deportivo.
Los especialistas coincidieron en que el Mundial 2026 representa una oportunidad económica y de proyección internacional para México, pero subrayaron que también es necesario analizar los impactos sociales, urbanos y humanos que suelen quedar fuera de los reflectores mientras la atención del mundo se concentra en la cancha.
