De Quintana Roo al Mundial: dos historias que inspiran desde Bulgaria
Pedro Torres / Grupo Cantón Radio
Quintana Roo, 14 de junio de 2026.- Helena Michelle y María del Mar ya entrenan en Sofía para representar a México en el Mundial DSIGO 2026, demostrando que los sueños no conocen límites cuando se construyen con pasión, disciplina y perseverancia.

Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se miden en sueños cumplidos.
Para Helena Michelle Cárdenas Valencia y María del Mar Rattinger Montemayor, el trayecto que hoy las tiene entrenando en Bulgaria comenzó mucho antes de abordar un avión rumbo a Europa. Empezó entre barras, vigas, saltos, caídas, sonrisas, esfuerzo diario y la ilusión de demostrar que no existen barreras cuando el corazón decide avanzar.
Hoy, las dos gimnastas quintanarroenses se encuentran en Sofía, donde ya realizaron sus primeras prácticas oficiales con la Selección Nacional de Gimnasia Artística DSIGO México 2026, que participará en el Down Syndrome World Championships, del 15 al 19 de junio.
Pero detrás de los uniformes nacionales y de los entrenamientos mundialistas existe una historia mucho más profunda: la de dos niñas que han encontrado en la gimnasia una forma de crecer, desafiar límites e inspirar a quienes las rodean.
MÁS ALLÁ DE LAS MEDALLAS
En el deporte suele hablarse de resultados, podios y preseas. Sin embargo, en historias como las de Helena y María del Mar, las victorias comenzaron mucho antes de llegar a una competencia internacional.
Cada entrenamiento superado, cada rutina perfeccionada y cada nuevo desafío enfrentado representan una conquista personal.
La gimnasia les ha enseñado disciplina, confianza, constancia y la capacidad de creer en sí mismas.
Y eso es precisamente lo que hoy las lleva hasta uno de los escenarios más importantes del mundo.
HELENA, EL EJEMPLO DE LA CONSTANCIA
A sus 13 años, Helena Michelle ya sabe lo que significa escuchar el Himno Nacional en lo más alto de un podio internacional.
Su talento la ha convertido en una de las máximas exponentes de la gimnasia artística adaptada en México.
Ha conquistado campeonatos mundiales, ha sumado medallas en Europa, África y Asia, y ha sido reconocida con importantes distinciones deportivas dentro y fuera de Quintana Roo.
Pero quienes la conocen aseguran que su mayor fortaleza no está en las medallas que ha ganado, sino en la actitud con la que enfrenta cada reto.
Su historia es la prueba de que la excelencia deportiva se construye todos los días, lejos de los reflectores, en cada sesión de entrenamiento.
MARÍA DEL MAR Y LA FUERZA DE LOS NUEVOS SUEÑOS
Si Helena representa la experiencia, María del Mar simboliza el futuro.
Con apenas ocho años de edad, ya se ganó un lugar entre las mejores gimnastas de su categoría en América y ahora tendrá la oportunidad de vivir su primera experiencia mundialista.
Su clasificación a Bulgaria llegó gracias a actuaciones sobresalientes en el Campeonato Panamericano realizado en Cancún, donde dejó claro que el talento no entiende de edades.
Cada rutina que ejecuta refleja la emoción de una niña que disfruta competir, aprender y crecer dentro de un deporte que le ha abierto las puertas del mundo.
EL VALOR DE QUIENES LAS ACOMPAÑAN
Detrás de cada logro también existe una red de apoyo fundamental.
Los entrenadores Diego Alfonsin Hofmann y Fátima Gómez Ahuad han sido parte esencial del desarrollo de ambas deportistas, guiándolas en cada etapa de su crecimiento deportivo y personal.
A ellos se suman sus familias, que han acompañado cada entrenamiento, competencia y sacrificio necesario para alcanzar una meta que hoy se materializa en suelo europeo.
Porque ningún sueño se construye en solitario.
UNA LECCIÓN PARA TODOS
Mientras afinan detalles en los entrenamientos previos al Mundial, Helena Michelle y María del Mar ya han conseguido algo que trasciende cualquier resultado.
Han demostrado que el deporte es una poderosa herramienta de inclusión, crecimiento y transformación.
Su presencia en Bulgaria envía un mensaje claro a miles de niñas y niños: los límites muchas veces existen únicamente en la imaginación.
Las dos quintanarroenses competirán en busca de medallas para México, pero también representarán valores que no aparecen en las estadísticas: valentía, perseverancia, esfuerzo y amor por lo que hacen.
EL MUNDO COMO ESCENARIO
En los próximos días, las luces del Campeonato Mundial iluminarán la arena de competencia en Sofía.
Ahí estarán Helena y María del Mar, portando los colores de México y llevando consigo el orgullo de Quintana Roo.
Sin importar lo que marque el resultado final, ambas ya forman parte de una historia extraordinaria.
Porque mientras muchas personas sueñan con llegar algún día a un Mundial, ellas ya están ahí.
Entrenando, sonriendo y demostrando que, cuando el talento se combina con la pasión y la perseverancia, los sueños sí pueden cruzar océanos.
