La mayor mancha de sargazo registrada en años se dirige al Caribe mexicano
Redacción / Grupo Cantón Radio
Cancún, 15 de junio de 2026.- A unas semanas del inicio de la temporada vacacional de verano, autoridades federales, especialistas y organismos ambientales mantienen una vigilancia permanente sobre el comportamiento del sargazo en el Caribe mexicano, ante pronósticos que anticipan uno de los años más intensos para la llegada de la macroalga a las costas de Quintana Roo.

De acuerdo con estimaciones del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo de Quintana Roo (conocido públicamente como la Red de Monitoreo del Sargazo), durante 2026 podrían arribar entre 120 mil y 130 mil toneladas de sargazo al litoral, lo que representaría un incremento de entre 25 y 30 por ciento respecto a los niveles registrados durante el año pasado.
El fenómeno ocurre en un contexto de acumulaciones históricas en el Atlántico Tropical. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han reportado la presencia de alrededor de 40 millones de toneladas de sargazo flotando en esa región oceánica, situación favorecida por el aumento de la temperatura del mar y otros factores ambientales.
Ante este escenario, la Secretaría de Marina mantiene una estrategia enfocada en interceptar la macroalga antes de que alcance las playas. Para ello opera una flota integrada por un buque oceánico, 11 embarcaciones sargaceras, unidades menores de apoyo y kilómetros de barreras de contención instaladas en puntos estratégicos de la costa quintanarroense.
Especialistas señalan que la captura en alta mar es fundamental para reducir el impacto ambiental que provoca el sargazo cuando se acumula y descompone en las playas. Este proceso genera lixiviados y gases como el ácido sulfhídrico, además de afectar arrecifes coralinos, pastos marinos y otras especies que forman parte de los ecosistemas costeros del Caribe.
Los monitoreos más recientes indican que las mayores afectaciones continúan concentrándose en diversos puntos de la Riviera Maya, particularmente en zonas de Playa del Carmen y Tulum, donde numerosas playas han permanecido en semáforo rojo debido a la presencia masiva de la macroalga. Mientras tanto, sectores de Cancún, Isla Mujeres y Holbox registran condiciones relativamente más favorables gracias a las corrientes marinas que ayudan a desviar parte de los arribazones.
Autoridades ambientales y turísticas coinciden en que el reto para los próximos meses será mantener la capacidad de respuesta en mar y tierra para evitar afectaciones mayores durante la temporada alta de visitantes, considerada una de las más importantes para la economía de Quintana Roo.
