Prisión preventiva afecta más a mujeres en México; más de la mitad sigue sin sentencia: INEGI
Redacción / Grupo Cantón Radio
CDMX, 17 de julio de 2026.- Más del 52% de las mujeres privadas de la libertad permanecía en prisión sin una resolución judicial al cierre de 2025, de acuerdo con datos del INEGI.
Las mujeres privadas de la libertad en México enfrentan un mayor impacto por la prisión preventiva oficiosa, ya que más de la mitad permanece en la cárcel sin haber recibido una sentencia, según el Censo Nacional del Sistema Penitenciario Federal y Estatal 2026 del INEGI.
Las cifras oficiales revelan que el 52.6% de las mujeres encarceladas aún no contaba con una resolución judicial, mientras que entre los hombres la proporción fue del 41.5%. Esto significa que una de cada dos mujeres en prisión seguía esperando que un juez definiera su situación legal al cierre de 2025.
La prisión preventiva oficiosa es una medida cautelar que obliga a las personas acusadas de determinados delitos a permanecer en un centro penitenciario durante su proceso penal, antes de que exista una sentencia que determine si son culpables o inocentes.
El INEGI también señala que, entre la población sin sentencia, el 55.2% de las mujeres enfrentaba su proceso bajo prisión preventiva oficiosa, porcentaje superior al registrado entre los hombres, donde fue del 49.7%.
En contraste, el 31.5% de las mujeres se encontraba bajo prisión preventiva justificada, una medida que debe ser solicitada y argumentada por el Ministerio Público ante un juez, frente al 34.5% de los hombres.
Organismos internacionales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, han cuestionado la prisión preventiva oficiosa al considerar que su aplicación automática puede vulnerar derechos fundamentales como la presunción de inocencia y el debido proceso.
A nivel nacional, el sistema penitenciario registró 231 mil 436 personas privadas de la libertad al cierre de 2025. De ellas, 97 mil 722 permanecían sin sentencia, lo que representa el 42.2% del total.
De esa población, la mitad (50.1%) enfrentaba su proceso bajo prisión preventiva oficiosa, mientras que el 34.3% estaba sujeto a prisión preventiva justificada.
El censo también evidencia que el incremento de personas encarceladas ha contribuido a la sobrepoblación en las cárceles del país. Durante 2025, los ingresos a los centros penitenciarios aumentaron 19.2% respecto al año anterior, lo que elevó la ocupación nacional al 112.8%.
Los casos más críticos se registraron en Nayarit y el Estado de México, donde la ocupación superó el doble de la capacidad instalada. Además, el Estado de México y Michoacán reportaron que el 100% de las personas privadas de la libertad sin sentencia enfrentaban su proceso bajo prisión preventiva oficiosa, de acuerdo con el INEGI.
