Apuestas dejan de ser entretenimiento: ludopatía golpea bolsillos y familias en Chetumal
Redacción / Grupo Cantón Radio
Casinos presenciales y plataformas digitales mantienen el juego disponible prácticamente todo el día; especialistas advierten que perseguir pérdidas, pedir dinero para seguir apostando y afectar el gasto familiar son señales de alerta.
Chetumal, 13 de septiembre de 2026.- Perder seis mil pesos en una madrugada, volver otro día e intentar recuperar lo perdido puede parecer una mala racha. Sin embargo, cuando apostar deja de ser una actividad ocasional y comienza a alterar el gasto familiar, las deudas o las relaciones personales, el problema puede convertirse en un trastorno por juego de apuestas.
El caso de una mujer jubilada de 60 años que frecuenta casinos de Chetumal vuelve a poner sobre la mesa un problema que ya no se limita a las salas de juego. De acuerdo con el testimonio de una familiar, la mujer ha registrado pérdidas que van desde seis mil hasta 20 mil pesos en una sola visita y, en ocasiones, ha solicitado dinero prestado para continuar jugando.
La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones advierte que una de las principales señales de alerta aparece precisamente cuando la persona continúa apostando pese a las pérdidas económicas, familiares o laborales. La dependencia puede manifestarse también en la necesidad de recuperar el dinero perdido, ocultar cuánto se apuesta o recurrir a préstamos para seguir jugando.
No hay una cifra oficial de ludópatas en Chetumal
A diferencia de lo que señalan algunas publicaciones locales, no existe un registro oficial actualizado que permita afirmar que 12 mil personas padecen ludopatía en Chetumal.
Tampoco hay una medición nacional reciente que permita establecer con precisión cuántos mexicanos viven actualmente con este trastorno. La propia Secretaría de Salud ha reconocido históricamente la falta de datos nacionales de prevalencia.
La cifra de “casi cuatro millones de mexicanos” que suele difundirse proviene de una estimación académica basada en una prevalencia internacional de entre 1% y 3% de la población, no de un censo o diagnóstico clínico realizado persona por persona en México.
El riesgo ya no está solo dentro de los casinos
CONASAMA alertó en agosto de 2026 que las plataformas digitales facilitan una exposición constante a juegos de apuesta, particularmente entre adolescentes y adultos, ya que permiten jugar desde un teléfono móvil y prácticamente a cualquier hora.
La Dirección General de Juegos y Sorteos también incluye actualmente las apuestas en línea dentro de las conductas asociadas al juego patológico y advierte que la pérdida de control puede convertirse en una enfermedad crónica y progresiva.
En Chetumal, además de la oferta digital, existen establecimientos físicos de apuestas. Registros de la Secretaría de Gobernación confirman, por ejemplo, la operación de The Golden Lion Casino Chetumal, mientras otras fuentes laborales y comerciales ubican también operaciones de Casino Yak en la capital.
A ello se suma la cercanía con la Zona Libre de Belice, tradicionalmente asociada a casinos y centros de apuestas, lo que amplía las opciones para los habitantes del sur de Quintana Roo.
Cuando la pérdida empieza a afectar a toda la familia
En el caso relatado en Chetumal, la hermana de la jugadora asegura que prestar dinero termina alterando también su propio presupuesto, porque el reembolso puede tardar semanas.
Especialistas de la UNAM advierten que la ludopatía puede repercutir en las finanzas, el trabajo y las relaciones familiares, mientras la persona mantiene la expectativa de recuperar en la siguiente apuesta lo que perdió anteriormente.
La Secretaría de Salud recomienda buscar orientación cuando existe pérdida de control sobre el juego. La Línea de la Vida, 800 911 2000, ofrece atención y orientación especializada en salud mental y adicciones.
