Tajamar sigue entrampado: 40% del polígono está en manos privadas
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Tajamar sigue entrampado: 40% del polígono está en manos privadas

Redacción/ Grupo Cantón Radio

Fonatur busca una salida jurídica para Malecón Tajamar que permita proteger el manglar sin ignorar los derechos de propietarios e inversionistas que mantienen litigios abiertos.

Cancún, 2 de octubre de 2026.- El futuro de Malecón Tajamar continúa sin una definición. El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) reconoce que alrededor del 40 por ciento del polígono pertenece actualmente a propietarios privados, una situación que complica cualquier intento de resolver de manera definitiva un conflicto que Cancún arrastra desde hace años.

Sebastián Ramírez Mendoza, director general de Fonatur, explicó que el organismo trabaja junto con el Gobierno de Quintana Roo y el Ayuntamiento de Benito Juárez en una solución integral que permita cumplir con la sentencia judicial que protege el manglar y, al mismo tiempo, atender los derechos patrimoniales de particulares e inversionistas.

“La prioridad es proteger el manglar”, sostuvo el funcionario, aunque reconoció que la existencia de propiedad privada y de diversos litigios impide tratar el polígono como si perteneciera completamente al Estado.

Fonatur busca conciliar protección ambiental y propiedad privada

El principal reto consiste en encontrar una fórmula jurídica que respete la resolución judicial sin generar nuevos conflictos con quienes poseen terrenos dentro de Tajamar.

Ramírez Mendoza señaló que algunos inversionistas incluso han iniciado litigios relacionados con sus predios, por lo que Fonatur revisa actualmente quiénes son los propietarios y cuáles son los alcances de la sentencia para cada terreno.

El funcionario evitó precisar cuántos procedimientos judiciales permanecen abiertos, pero confirmó que la situación jurídica de los lotes constituye una de las piezas centrales para definir qué puede hacerse en el área.

A diferencia de un terreno completamente público, donde la autoridad podría tomar decisiones directas sobre restauración o conservación, Tajamar mezcla propiedad pública y privada. De acuerdo con Fonatur, aproximadamente cuatro de cada 10 partes del polígono están en manos particulares.

Una MIA que quedó atrás frente a nuevas reglas

Parte del conflicto tiene su origen en los cambios a la legislación ambiental ocurridos después de que el proyecto obtuvo su Manifestación de Impacto Ambiental.

El director de Fonatur explicó que posteriormente aumentó el nivel de protección jurídica de los manglares, pero las autoridades no actualizaron los permisos conforme al nuevo marco legal, situación que posteriormente quedó integrada en el conflicto judicial.

Ramírez Mendoza también cuestionó decisiones tomadas años atrás por el propio organismo. Señaló que Fonatur no emprendió acciones legales contra la empresa que, según su versión, actuó de manera irregular en torno a la autorización ambiental, por lo que gran parte de las consecuencias jurídicas recayeron posteriormente sobre el Fondo.

El contraste resulta relevante porque en enero de 2016 el propio Fonatur defendía públicamente que el proyecto contaba con autorizaciones ambientales vigentes y que los desmontes realizados en esa época se desarrollaban conforme a los permisos otorgados.

Reactivación inmobiliaria no está definida

La nueva revisión tampoco significa que exista luz verde para retomar el antiguo proyecto inmobiliario. El secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, Óscar Rébora Aguilera, ha descartado que su dependencia tenga actualmente una propuesta concreta para reactivar el desarrollo inmobiliario de Tajamar.

Por su parte, representantes del sector inmobiliario han planteado alternativas de desarrollo reducido, pero Fonatur mantiene el caso en una etapa de análisis jurídico y sostiene que cualquier decisión deberá respetar primero la protección del ecosistema.

Ramírez Mendoza también advirtió que mantener indefinidamente el polígono en sus actuales condiciones tampoco representa una solución para Cancún, por lo que el gobierno deberá encontrar un esquema que atienda las distintas aristas ambientales, urbanas, patrimoniales y judiciales.

A más de una década de que Tajamar se convirtió en uno de los conflictos ambientales más visibles de Cancún, el dilema permanece: proteger el manglar y cumplir la sentencia sin ignorar los derechos de quienes compraron terrenos dentro del polígono.

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