Proponen tecnología para reducir hasta 85% el peso del sargazo en Quintana Roo
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Proponen tecnología para reducir hasta 85% el peso del sargazo en Quintana Roo

Redacción / Grupo Cantón Radio

El investigador Guillermo Rodríguez Ortiz presentó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el proyecto LAMM, una tecnología que reduce hasta 85 por ciento el peso del sargazo mediante deshidratación. El sistema busca procesar hasta 40 toneladas por hora para facilitar el traslado del alga y disminuir los riesgos de contaminación por lixiviados y biogases en Quintana Roo.

Othón P. Blanco, 17 de octubre de 2026.- Una tecnología desarrollada durante 12 años por el investigador chetumaleño Guillermo Rodríguez Ortiz busca reducir hasta en 85 por ciento el peso del sargazo recolectado en Quintana Roo. La propuesta, denominada proyecto LAMM, fue presentada a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como un mecanismo de deshidratación para optimizar el manejo y traslado del alga en las costas del estado.

El sistema contempla el uso de equipos con capacidad estimada para procesar hasta 40 toneladas de sargazo por hora. De acuerdo con las cifras proporcionadas por su desarrollador, el proceso permite transformar cada tonelada de material fresco en aproximadamente 150 kilogramos de residuo seco.

Rodríguez Ortiz explicó que la acumulación de sargazo en terrenos abiertos genera riesgos ambientales tras su retiro de las playas. Una tonelada de alga en descomposición puede producir cerca de 200 kilogramos de biogases —como sulfuro de hidrógeno y metano—, 300 kilogramos de lixiviados que afectan el suelo y mantos freáticos, y 500 kilogramos de masa residual. Por ello, el proyecto plantea tratar el material desde su recolección y evaluar su eventual aprovechamiento como fertilizante, sujeto a estudios de viabilidad ambiental.

La iniciativa proyecta la instalación de siete máquinas en la entidad: dos destinadas a operaciones marítimas y cinco en zona terrestre. Los equipos, fabricados en Querétaro, se encuentran a la espera de autorizaciones regulatorias; de obtenerse, las primeras pruebas operativas podrían iniciar en un plazo estimado de 70 días en el Caribe mexicano.

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