Alertan por hígado graso en jóvenes sin sobrepeso ni diabetes
Redacción / Grupo Cantón Radio
Instituciones médicas internacionales advirtieron que la enfermedad por hígado graso metabólico afecta a jóvenes y adolescentes de peso normal. Especialistas recomiendan análisis clínicos y ecografías ante sutiles alteraciones en las pruebas de laboratorio.
Salud, 20 de agosto de 2026.- La detección temprana de la enfermedad por hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés) en adolescentes y adultos jóvenes con peso corporal normal se ha convertido en una prioridad diagnóstica, según reportes del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) de los Estados Unidos.
Especialistas de la Asociación Estadounidense para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (AASLD) y la Asociación Gastroenterológica Americana (AGA) señalaron que esta condición ya no es exclusiva de pacientes con obesidad o diabetes tipo 2. De acuerdo con la AASLD, hasta un 10 % de la población adolescente delgada puede presentar esta patología, conocida clínicamente como hígado graso magro cuando el índice de masa corporal es menor a 25 kg/m².
La enfermedad suele ser asintomática en sus etapas iniciales o manifestarse únicamente con fatiga leve y malestar abdominal. Debido a la falta de señales evidentes, el diagnóstico suele realizarse de forma incidental mediante análisis sanguíneos de rutina o estudios de imagen.
Estrategias diagnósticas y herramientas médicas
Para identificar el padecimiento, la AASLD precisa que un valor de la enzima alanina aminotransferasa (ALT) superior a 30 U/L puede indicar daño hepático, aun cuando los rangos de laboratorio convencionales lo califiquen como normal. La evaluación clínica inicial incluye la búsqueda de signos de resistencia a la insulina, como la acantosis nigricans, y el análisis de la distribución de grasa corporal.
En el área de imagenología, la ecografía abdominal representa la primera línea de detección, complementada por tecnologías como la elastografía hepática, la resonancia magnética y el índice FIB-4 para medir el grado de fibrosis sin recurrir a procedimientos invasivos. La biopsia hepática queda reservada para casos de duda diagnóstica.
Las instituciones de salud descartan un cribado masivo en la población general, pero instan a realizar evaluaciones médicas a jóvenes con antecedentes familiares de dislipidemia, resistencia a la insulina o consumo elevado de azúcares simples. La prevención se centra en la adopción de la dieta mediterránea y la realización de hasta 200 minutos semanales de ejercicio aeróbico.
