Dos hombres y 10 toneladas, una búsqueda diaria entre la basura
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Dos hombres y 10 toneladas, una búsqueda diaria entre la basura

José Mex Yam y Víctor Noh recorren diariamente el relleno sanitario de Lázaro Cárdenas para recuperar PET, aluminio, cartón, vidrio y otros materiales que puedan vender o reutilizar.

Vicente Uicab/ Grupo Cantón

Lázaro Cárdenas, 12 de septiembre de 2026.- Con una madera entre las manos, José Mex Yam remueve los residuos. Busca algo que todavía pueda servir: plástico, cartón, una pieza de aluminio, vidrio, PET o, con algo de suerte, cobre.

A su lado está Víctor Noh. Son los dos pepenadores que realizan esta actividad en la ciudad y acuden diariamente al relleno sanitario para buscar materiales aprovechables entre los residuos.

No saben cuánto encontrarán. Hay jornadas en las que logran recuperar diferentes materiales y otras en las que el resultado es menor.

José explica que así funciona su actividad y al día siguiente vuelven a buscar.

Frente a ellos están los residuos que diariamente genera la cabecera municipal: aproximadamente 10 toneladas.

PET, cartón, plástico, aluminio y vidrio forman parte de los materiales que José y Víctor separan para posteriormente comercializarlos en recicladoras locales. En ocasiones aparece algo más.

José cuenta que entre los residuos también han encontrado cobre y objetos que alguien decidió desechar, pero que todavía pueden tener utilidad.

Ventiladores y aparatos modulares forman parte de esos hallazgos.

Algunos han podido ser rescatados, reparados y posteriormente utilizados en sus viviendas.

Así, no todo lo que encuentran termina necesariamente en una recicladora. Algunos objetos pueden tener una segunda utilidad.

Para José, aquello que una persona considera inservible puede convertirse en algo aprovechable.

No existe una cantidad fija de materiales que puedan recuperar.

Un día puede haber diferentes objetos y materiales aprovechables; otro, la búsqueda puede ofrecer mucho menos.

José lo relata mientras continúa removiendo los residuos con la madera, buscando alguna pieza que pueda separar.

La rutina se repite tanto por la mañana como por la tarde.

Ambos acuden al relleno, revisan los residuos y separan aquello que consideran aprovechable para su comercialización.

Lo obtenido por la venta se divide entre José y Víctor.

En medio de las aproximadamente 10 toneladas de residuos que genera diariamente la cabecera municipal, cada jornada vuelve a comenzar de la misma manera: buscar entre aquello que fue desechado algo que todavía pueda aprovecharse.

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