Conalep Tijuana impulsa el sueño mexicano de jóvenes haitianos
Redacción / Grupo Cantón Radio
Baja California. Durante años, la frontera norte fue vista como la última parada antes de cruzar hacia Estados Unidos. Hoy, para un grupo de jóvenes haitianos, ese destino cambió de dirección. Su meta ya no está al otro lado del muro, sino dentro de un salón de clases, una universidad mexicana y, eventualmente, un empleo profesional en el país que los recibió.
En esta generación 2023-2026 fueron seis jóvenes haitianos quienes concluyeron sus estudios de bachillerato técnico en el Conalep Tijuana II, ubicado sobre la Vía Rápida. A ellos se sumó una estudiante venezolana, para un total de siete alumnos extranjeros graduados en ese plantel, un hecho que refleja la creciente integración de las comunidades migrantes al sistema educativo de Baja California.



Los egresados son: Cassandra Jean Charles, Scaina Jean Charles, Widjaline Ermilus y Abygaelle Dugard, quienes concluyeron la carrera técnica en Administración; Jameson Jean Charles y David Dugard, egresados de Informática; así como Veronika Astrid Cabrera Álvarez, originaria de Venezuela, quien finalizó la carrera de Alimentos y Bebidas.
La reciente graduación representa mucho más que la entrega de un certificado. Es la historia de familias que llegaron a México con la incertidumbre de un viaje migratorio y que, con el paso de los años, echaron raíces hasta convertir a Tijuana en su hogar.
Aprender un nuevo idioma fue apenas el primer desafío. Adaptarse a otra cultura, hacer amigos, comprender un sistema educativo distinto y demostrar que podían competir académicamente con cualquier estudiante mexicano fueron pruebas que superaron con perseverancia.
En los pasillos del plantel ya no se escuchan únicamente conversaciones sobre trámites migratorios o la posibilidad de cruzar la frontera. Ahora predominan los planes para ingresar a la universidad, conseguir una beca o iniciar una carrera profesional. El llamado “sueño americano” ha dado paso, para muchos de ellos, a un proyecto de vida construido en México.
Historias como la de Abygaelle Dugard, aceptada en la Universidad Autónoma de Baja California para estudiar Mercadotecnia, reflejan una nueva generación que mira hacia el futuro desde las aulas y no desde una garita fronteriza. Su objetivo es graduarse, ejercer una profesión y contribuir al desarrollo de la comunidad donde crecieron durante los últimos años.
La transformación también habla de la capacidad de integración que puede ofrecer la educación pública. En las aulas del Conalep conviven estudiantes mexicanos con jóvenes provenientes de Haití, Venezuela, Honduras e incluso Estados Unidos, compartiendo proyectos, aprendizajes y aspiraciones, dejando en segundo plano las diferencias de origen.
Mientras Haití continúa enfrentando una profunda crisis política y de seguridad, muchos de estos jóvenes han encontrado estabilidad en Baja California. Para ellos, regresar ya no forma parte de los planes inmediatos. Su presente está en México y su futuro también.
Quizá la mayor lección de esta generación no sea únicamente haber concluido el bachillerato técnico, sino demostrar que los sueños pueden cambiar de destino. En una ciudad acostumbrada a ver partir personas en busca de oportunidades, estos estudiantes decidieron quedarse para construirlas. Y esa, sin duda, también es una historia de éxito en la frontera mexicana.
