El campo alimenta al mundo, pero millones siguen en pobreza en México
Este 6 de julio se conmemora el Día Mundial del Desarrollo Rural, una fecha reconocida recientemente por la ONU para visibilizar a las comunidades rurales y recordar su papel clave en la alimentación, la sostenibilidad y la reducción de la pobreza.
Cancún, 6 de julio de 2026.- El campo sostiene buena parte de la alimentación mundial, pero quienes viven y trabajan en las zonas rurales siguen enfrentando algunas de las mayores brechas de desarrollo. Este 6 de julio, la ONU conmemora el Día Mundial del Desarrollo Rural, una fecha que busca poner al centro a las comunidades que producen alimentos, cuidan territorios y mantienen vivas economías locales.
En México, el tema no es menor. Más de 26.7 millones de personas viven en localidades rurales, distribuidas en más de 184 mil comunidades, de acuerdo con datos oficiales. Se trata de una parte clave del país, pero también de una de las poblaciones que enfrenta mayores desafíos en ingresos, servicios, salud, educación, conectividad e infraestructura.
Aunque entre 2018 y 2024 se reportó una reducción de la pobreza rural, todavía alrededor de 13 millones de habitantes del campo viven en pobreza multidimensional. Además, cerca de 3.9 millones permanecen en pobreza extrema.
El contraste es fuerte: mientras el campo produce alimentos y sostiene actividades como agricultura, ganadería, pesca y aprovechamiento forestal, millones de personas rurales aún viven con carencias básicas.
A nivel mundial, la ONU ha advertido que casi la mitad de la población vive en zonas rurales y que ahí se concentra buena parte de la pobreza extrema. Al mismo tiempo, estas regiones son fundamentales para la seguridad alimentaria, la protección de ecosistemas y la respuesta frente al cambio climático.
El Día Mundial del Desarrollo Rural busca recordar que hablar del campo no es hablar del pasado, sino del futuro. Sin desarrollo rural no hay alimentos suficientes, no hay equilibrio ambiental y tampoco hay una reducción real de desigualdades.
La fecha también pone atención en mujeres, jóvenes y pueblos indígenas, quienes cumplen un papel central en la vida rural, pero enfrentan más obstáculos para acceder a tierra, financiamiento, educación, salud y oportunidades de empleo.
En el caso de México, el reto está en mirar al campo no solo como productor de alimentos, sino como un territorio que necesita inversión, conectividad, caminos, servicios públicos, tecnología y mejores condiciones de vida.
La conmemoración llega como un llamado global: si el mundo quiere avanzar hacia un desarrollo sostenible, las comunidades rurales no pueden quedarse atrás.
